Capítulo 8
Él le había dicho que entrara en la cafetería y lo esperara, pero dijo – No, si entro te tardarás más en salir. Si te espero aquí, ejerceré presión para que salgas.
No obtuvo más que un – eres malo conmigo Jung Min – y un puchero. Y eso fue suficiente para hacerlo sonreír y apresurarlo.
La espera ahora era totalmente diferente, esperaba con ansias el que Jun saliera de su trabajo, pero era ese sentimiento de felicidad el que hacía más amena la espera, mientras más pensaba en que pronto Jun sería solo suyo en unos minutos lo llenaba de emoción. Si bien en un principio Jung Min se resistía a creer que su amor de tantos años por Hyun Joong, había sido desplazado en tan solo unas semanas, ahora se daba cuenta que en los asuntos del corazón, no había razón que pudiera hacerlo entender y simplemente se había rendido ante eso, su corazón.
Mientras estaba distraído viendo a la gente pasar por la calle, sintió que alguien lo abrazaba efusivamente al mismo tiempo que le gritaba – ¡Jung Mini! ¡Te extrañé! – era él, por quién había estado esperando.
- Te tardaste mucho – dijo fingiendo molestia, pero Jun lo sabía y se abrazó más a Min.
- Es que atendía a mi admirador – dijo con una sonrisa traviesa.
- ¿Tu admirador? – Jung Min se sorprendió por eso y Jun lo tomó de la mano y comenzaron a caminar.
- Sí, es un chico que viene muy seguido al café. En un principio creí que era por la comida pero luego me di cuenta que era por mí.
- Aaah…
- ¿Pero sabes? A Saeng le gusta – Min lo volteó a ver curioso – él dice que no, pero cada que viene no le quita la mirada de encima.
- ¿Y qué harás al respecto? ¿Le quitarás tu admirador a Saeng? – estaba celoso, no lo podía negar.
- No, por eso se lo dejé de nuevo – la sorpresa en Min no se hizo esperar – cuando viene ese chico le digo a Saeng que termine de atenderlo por mi y hoy no fue la excepción.
- Hyung Jun, deberías hacerte responsable de los sentimientos que provocas en las personas – esa seriedad tomó por sorpresa a Jun, pero de inmediato sonrió.
- Tienes razón, debería regresar y terminar de atender a mi admirador, quizá lo invite al cine o dar una vuelta por ahí – dijo divertido y dándose media vuelta.
- Ni se te ocurra Kim Hyung Jun – Min se había molestado, lo tomó del brazo – si lo haces olvídate de… - un beso, solo eso bastó para que no pudiera completar esa frase. Intentó forcejear, pero no pudo soltarse y tampoco quiso hacerlo, sentir los labios de Jun sobre los suyos era la mejor adicción que había podido encontrar.
- ¿Qué haces? – sus rostros apenas si estaban separados.
- Me hago responsable de los sentimientos que provoco en ti – sonrió y separó un poco los cabellos de la frente de Min, lo miró a los ojos – y también quiero que te hagas responsable de los sentimientos que provocas en mí.
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